Las propuestas del Ministerio de Vivienda y Urbanismo para generar mayor integración y movilidad social urbana

 

El subsecretario de Vivienda y Urbanismo, Guillermo Rolando, estuvo en la Escuela de Gobierno explicando la agenda de la cartera. Espera poner en marcha un programa de subsidio de arriendo y enviar al parlamento un proyecto de ley de Integración Urbana y Social, en sintonía con las actuales necesidades de las familias.

El río Mapocho cruza dieciséis comunas de la región Metropolitana. Esta trayectoria hace a la vez visible la distancia y diferencia que existe entre estos lugares, donde las familias más vulnerables han quedado alejadas del centro de Santiago y de la posibilidad de acceder a servicios públicos, y con pocos espacios de áreas verdes que permitan incentivar la vida en común.

Con esta analogía el subsecretario de Vivienda y Urbanismo, Guillermo Rolando, comenzó su charla ¿Cómo podemos hacer ciudades más integradas? frente a los alumnos del curso Segregación y Desigualdad en la Ciudad de la Escuela de Gobierno UC, de los profesores Kenzo Asahi y Slaven Razmilic.

“Cuando las sociedades no se conectan, las personas no se conocen, y se generan muchos prejuicios”, señaló con respecto a las políticas de vivienda en vista de que han privilegiado reducir el déficit habitacional, pero a costa de desplazar a conjuntos de familias a la periferia de la ciudad.

“Los habitantes de Bajos de Mena, por ejemplo, se fueron a la periferia, sin espacios verdes. Son lugares que comenzaron a crecer como zonas de no pertenencia y estigmatización social”, explicó el subsecretario y continuó con lo que llamó regeneración urbana, “hay que reconocer que como Estado hubo errores. El desafío es entonces cómo regeneramos ciertos polígonos, cómo vamos recuperando espacios”.

Por ello destacó la relevancia de los espacios urbanos comunes, como los parques, como en el caso del Parque Metropolitano de Santiago: “Este es el valor del espacio público, seis millones de personas van a ese lugar todos los años, de distintas partes. Los espacios públicos son lugares que nos encuentran y eso nos hace preguntarnos cómo desde lo público puedes mejorar estos espacios. A medida que comienzan a mejorar la vivienda comienzan a demandar más espacios públicos”, sostuvo.

Sobre la integración, el subsecretario destacó las políticas de arriendo. “Si uno ve a los países más desarrollado, están más focalizados en políticas de arriendo, lo que produce que personas de distintos ingresos puedan cohabitar. Llevamos diez años trabajando en esto, como sucede en Puente Alto”. Agregó que uno de los próximos programas a lanzar se relaciona con el subsidio al arriendo.

Explicó que el 80% de las personas entre 18 a 30 no se proyecta más de dos años donde está viviendo. “Los esquemas de movilidad social son distintos para los jóvenes y es bueno poder ir acompañándolos en sus proyectos”, agregó.

Por otro lado, se espera dejar de lado antiguas políticas públicas como el “sueño de la casa propia”, dijo el subsecretario, en vista de que las familias buscan mayor movilidad social urbana en vez de “quedarse anclado en un lugar. Cómo generamos herramientas donde un Estado vaya acompañando a las familias respecto a sus necesidades y no decirles ‘te damos la casa y aquí llegamos’”, señaló.

Aclaró que la integración urbana debe pensarse para toda la población y no solo destacar el caso de la segmentación de los más ricos o más pobres. En todo el país, los resultados del proyecto de integración social son: 132.679 viviendas integradas, 798 proyectos, 16 regiones, 123 comunas. 40 mil viviendas integradas. Pero, “los proyectos aún siguen muy en la periferia en el gran Santiago”, señaló Guillermo Rolando.

Ante ello destacó que el proyecto de ley Integración Social y Territorial busca densificaciones en zonas donde solo hay casas, y que contenga una mirada equilibrada como por ejemplo lo que pasa actualmente en la plaza de Curicó o en el plano de Valparaíso, donde “solo vive un pequeño porcentaje de la población”. Programas de salud, transporte público, arriendo, deporte y educación son los elementos que considera dentro de la iniciativa.

Sobre campamentos, señaló que hay un significativo porcentaje de personas que viven en estas condiciones, pero que tienen contrato laboral y con enseñanza media completa. Ante ello Guillermo Rolando se cuestionó, “cuál es el umbral mínimo de habitabilidad que como sociedad debemos aceptar”.