Estudio del profesor Undurraga analizó costo-efectividad de estrategias de movilización comunitaria para prevenir el Dengue

 

La investigación deriva de la búsqueda de estrategias alternativas para control de la propagación de este virus, ante los insuficientes resultados que han demostrado las técnicas tradicionales basadas en el uso de productos químicos (fumigación y larvicidas), y ante la evidencia de que controlar al vector de contagio (mosquitos) sigue siendo la manera más eficaz de prevenir su transmisión. 

En colaboración con académicos e investigadores de México, Nicaragua y Estados Unidos, el Profesor Eduardo Undurraga participó en el análisis de la iniciativa Camino Verde, cuyos resultados han sido resumidos en el artículo titulado Costo-efectividad de la movilización comunitaria (Camino Verde) para la prevención del dengue en Nicaragua y México: un ensayo controlado aleatorio de grupo, que será publicado el mes de mayo de este año, en la Revista International Journal of Infectious Diseases[1].

El dengue es la enfermedad viral transmitida por insectos más común en los humanos; la mitad de la población del mundo está en riesgo de infección. Se estiman alrededor de 100 millones de infecciones sintomáticas anuales, y aproximadamente 40,000 muertes anuales por dengue en el mundo [2, 3]. El dengue impone una carga de enfermedad y económica enorme a los sistemas de salud de países tropicales y subtropicales[4]. El dengue es considerado una enfermedad tropical desatendida, es decir, es una enfermedad que afecta principalmente a poblaciones pobres en países de ingresos bajos y medios, son enfermedades que típicamente están subestimadas, y tienen relativamente baja inversión en investigación.

Camino Verde es una intervención comunitaria “bottom-up” implementada en México y Nicaragua para crear una respuesta efectiva y sustentable al control del dengue y de otras enfermedades transmitidas por mosquitos como el Zika, o el chikunguña. La intervención consistió en socializar la ciencia detrás de la transmisión del dengue en las comunidades, y apoyarlas en el diseño de estrategias de prevención. La iniciativa fue liderada en conjunto porel Centro de Investigación de Enfermedades Tropicales (CIET) y la Universidad de California en Berkeley realizada entre 2011-2012. La intervención buscó determinar la efectividad de estrategias de participación comunitaria en el control del vector de contagio del virus dengue, los mosquitos Ae. Aegypti y Ae. albopictus, a través de un ensayo aleatorio focalizado en comunidades urbanas y rurales de Nicaragua y México [5].

El nombre Camino Verde deriva de la búsqueda de una alternativa al control de la propagación de este virus, ante los insuficientes resultados que han demostrado las técnicas tradicionales basadas en el uso insecticidas y larvicidas [6], y ante la evidencia de que el control del vector de contagio sigue siendo la manera más eficaz de prevenir la transmisión de este virus.

En el año 2015 la iniciativa Camino Verde permitió contar por primera vez con evidencia serológica acerca del significativo impacto de la movilización comunitaria en la incidencia de infecciones por dengue, y al mismo tiempo conocer los costos que implica obtener tal impacto. Este nuevo estudio realizado entre otros, por el profesor Eduardo Undurraga, nos permite conocer la costo-efectividad que tuvo el programa Camino Verde en los ensayos aleatorios realizados en Nicaragua y México, desde la perspectiva del sistema de salud.

El estudio no consideró beneficios como aumento del capital social y cohesión de la comunidad, o la reducción del gasto en personal dedicado al control del mosquito del dengue. Considerando estos beneficios, la estimación de costo-efectividad del proyecto podría ser más positiva. Los investigadores encontraron que la iniciativa fue costo-efectiva en México, y no en Nicaragua, en parte porque la costo-efectividad de un programa depende del ingreso per capita del país (según metodología usada por OMS).

Los autores concluyen que esta técnica de control a través del trabajo educativo y colaborativo con la comunidad, puede volverse costo-efectiva en ambos países si se aplican algunos cambios. Algunas ideas propuestas para ello son, por ejemplo, medidas de eficiencia administrativa, como fusionar la iniciativa con programas de salud pública ya existentes; o incorporar los beneficios de reducir el riesgo de otras enfermedades transmitidas por picaduras de artrópodos, como el Zika o chikunguña. Esta información puede ser de enorme utilidad para los responsables de la elaboración de políticas de salud.

1. Tschampl CA, Undurraga EA, Ledogar RJ, et al. Cost-effectiveness of community mobilization (Camino Verde) for dengue prevention in Nicaragua and Mexico: a cluster randomized controlled trial. Int. J. Infect. Dis. 2020.

2. Bhatt S, Gething PW, Brady OJ, et al. The global distribution and burden of dengue. Nature. 2013;496(7446):504-7.

3. James SL, Abate D, Abate KH, et al. Global, regional, and national incidence, prevalence, and years lived with disability for 354 diseases and injuries for 195 countries and territories, 1990-2017: a systematic analysis for the Global Burden of Disease Study 2017. Lancet. 2018;392(10159):1789-858.

4. Shepard DS, Undurraga EA, Halasa YA, Stanaway JD. The global economic burden of dengue: a systematic analysis. Lancet Infect. Dis. 2016;16(8):935-41.

5. Andersson N, Nava-Aguilera E, Arosteguí J, et al. Evidence based community mobilization for dengue prevention in Nicaragua and Mexico (Camino Verde, the Green Way): cluster randomized controlled trial. BMJ. 2015;351:h3267.

6. Achee NL, Gould F, Perkins TA, et al. A Critical Assessment of Vector Control for Dengue Prevention. PLoS Negl Trop Dis. 2015;9(5):e0003655.