Paulina Saball, exministra MINVU en Escuela de Gobierno UC: “El tema del futuro es la calidad de la vida urbana”

 

Quien fuera secretaria de estado del Gobierno de Michelle Bachelet, realizó la charla “Desafíos de la Política Habitacional”, destacando que el desafío en términos de vivienda y urbanismo era mejorar los índices cualitativos y de generar ciudades más integradas.

Chile es un país que exhibe los más altos índices de población urbana en Latinoamérica, por lo tanto, para Paulina Saball, exministra de Vivienda y Urbanismo del Gobierno de la Presidenta Michelle Bachelet, el déficit habitacional en el país nos lleva a que nos enfoquemos en las ciudades. “Tenemos que ver al sector rural, pero claramente la mayor cantidad de familias que demandan soluciones habitaciones está en las ciudades”, explicó. Saball se desempeñó además como subsecretaria de Vivienda durante el primer periodo Presidencial de Bachelet, fue subsecretaria de Bienes Nacionales, directora ejecutiva de la Comisión Nacional del Medio Ambiente, y encargada de la Unidad de Difusión y Fomento del Ministerio de Vivienda y Urbanismo en el gobierno de Patricio Aylwin. Experiencia que compartió en la charla “Desafíos de la Política Habitacional” organizada por la Escuela de Gobierno UC y el profesor Kenzo Asahi en el contexto del curso “Segregación y Desigualdad en la Ciudad” que dicta junto a Slaven Razmilic.

“El tema del futuro es la calidad de la vida urbana. Tiene que ver con que las ciudades se conviertan en esa poesía que todo el mundo dice que las ciudades son motor de desarrollo, fuente de interacción, de innovación, de bienestar”, sostuvo la exministra. Ante ello, se refirió a la polémica producida en el sector de la rotonda Atenas en la comuna de Las Condes, “constituye un impulso en aquellas cuestiones que dicen relación no solo con la provisión de vivienda, sino que de combatir la segregación socio espacial”.

“Combatir la segregación socio-espacial sólo será factible desde un enfoque sistémico, donde el Estado haga esfuerzos por localizar las viviendas sociales en barrios con buen acceso a oportunidades -educación, salud, esparcimiento, seguridad-, y dichas oportunidades sean de calidad y esparcidas en el territorio. Es decir, la inclusión social es tarea no sólo del Ministerio de Vivienda y Urbanismo, sino también de los ministerios de educación, salud, transporte, interior entre otros”, sostuvo el profesor Kenzo Asahi.

El abordaje del tema cualitativo, sostuvo Saball, se produjo a partir del año 2006, donde va emergiendo otra intervención de Estado que tiene que ver con el mejoramiento de la vivienda existente. “Pasamos al tema cualitativo, porque se evidenció que había familias que vivían en situaciones de precariedad pese a que estaban habitando en su propia vivienda”, sostuvo. Según cifras que entregó en su charla, destacó el rol del Estado en materia de vivienda, el cual es muy alto en comparación a Latinoamérica, pues un 41% de los que adquirieron vivienda y 12% que la mejoraron lo hicieron con subsidio del Estado (2010-2015).

Si bien se han generado programas de mejoramiento de la vivienda existente, Paulina Saball explicó que el déficit cualitativo no ha disminuido de una manera significativa y se ha mantenido en 2% según se pudo apreciar en la Casen 2015, cifra que consideró, “poco significativa y altamente preocupante”. Lo crítico estaría en el mejoramiento y conservación, y en la menor cantidad de servicios sanitarios. “Me temo que esto último podría haber subido y sería complejo, correspondería al crecimiento de campamentos”, señaló. Además, sostuvo que, “cuando pusimos todos nuestros esfuerzos como país en abordar el déficit cualitativo, construimos vivienda y comenzó a encarecerse la vivienda, y los programas de vivienda social fueron contribuyendo a la segregación”. Desafíos La charla finalizó con los principales desafíos en materia de vivienda y urbanismo para el país.

La exministra explicó que hay que, “generar condiciones de habitacionalidad distintas en aquellos sectores que ya afectamos. Debemos mejorar la inversión pública”. Su segundo punto se refiere a los resguardos que hay que tomar para que las políticas habitacionales de proveer viviendas sociales no caigan en el mismo error, como, por ejemplo, “seguir generando segregación usando suelos de la periferia. Esto implica estrategias agresivas de renovación urbana. Y su tercera solución se refiere a la de generar gestión de suelo urbano por parte del Estado. “El tema de la segregación espacial es una bomba de tiempo que atenta contra todos esos beneficios urbanos que declaramos. La integración social no puede ser pensada solo para los nuevos conjuntos habitacionales, sino nuestra ciudad va a seguir siendo igualmente segregada”, finalizó.