Reporte monitoreo de escuelas en pandemia: Según encuesta a directores, colegios han cubierto el 73% de los contenidos curriculares planificados para lo que va del año


 

Según el último reporte de las universidades de las universidades de Chile y Católica, respondido por el 13% de los establecimientos del país con características similares a la muestra nacional, hasta finales de septiembre, el 43% y 38% de los establecimientos municipales y de SLEP no pudieron cubrir más del 70% de su planificación curricular, respectivamente. Esta cifra desciende a 26% en los particulares subvencionados y a un 5,5% en los particulares pagados.    

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El último reporte del monitoreo de escuelas que elaboran mensualmente las universidades de Chile y Católica da cuenta de rezagos sustantivos en la cobertura curricular de los establecimientos educativos y de amplias brechas en este aspecto entre colegios particulares, subvencionados y públicos. De acuerdo a las estimaciones de los directores/as encuestados/as, hasta la última semana de septiembre se había cubierto, en promedio, un 72,7% del currículo planificado hasta esa fecha. La situación varía entre tipos de establecimientos: mientras el 43% de los establecimientos municipales y el 38% de los establecimientos de Servicios Locales de Educación no han podido cubrir más del 70% de su planificación curricular, esta situación se da en el 26% de los establecimientos subvencionados y sólo en el 5,5% de los colegios particulares.

“Si teníamos un rezago de dos años con mínima presencialidad, el primer año de presencialidad generalizada podría estar acentuando el deterioro en las oportunidades educativas en muchos colegios y estudiantes, sin haberse transformado en un proceso de recuperación del deterioro previo”, director del CIAE, Juan Pablo Valenzuela.

La encuesta, que es elaborada mensualmente por investigadores de la Escuela de Gobierno UC, el Instituto de Sociología UC, y el CIAE de la Universidad de Chile, en colaboración con el Centro de Estudios del Ministerio de Educación y apoyo de Unicef y Fundación BHP, da cuenta del funcionamiento del sistema escolar entre el lunes 26 y viernes 30 de septiembre de 2022. En ella participaron 1.136 establecimientos (el 13,3% del universo total del país).

“Si teníamos un rezago de dos años con mínima presencialidad, el primer año de presencialidad generalizada podría estar acentuando el deterioro en las oportunidades educativas en muchos colegios y estudiantes, sin haberse transformado en un proceso de recuperación del deterioro previo”, dice el director del CIAE, Juan Pablo Valenzuela.

La encuesta también da cuenta de la vinculación de los estudiantes con los establecimientos educativos. En este sentido, la encuesta refleja que la asistencia se mantiene en torno al 75% y que el 1,4% de los estudiantes no tuvo contacto con su colegio durante la semana, cifra que disminuyó a la mitad respecto de lo reportado en junio y agosto. De los estudiantes desvinculados, uno de cada tres no ha tenido contacto durante todo el año con el establecimiento. “Las escuelas pueden incidir en la asistencia y desarrollo de sus estudiantes pero no podemos dejarlas solas. Este es un desafío que va más allá de las escuelas. Sería ideal tener a varios ministerios sentados juntos en una misma mesa trabajando por esto como prioridad nacional”, afirma Susana Claro, académica de la Escuela de Gobierno de la UC.

“Tenemos desafíos en presencialidad, y regularidad, pero no se perciben deserciones críticas durante el año, pues la pérdida de contacto regular, dicen los directores en la encuesta, estaría asociada a estudiantes que se cambian de colegio o que emigran del país”, agrega Valenzuela.

Como en las versiones anteriores, la encuesta pregunta a los/as directores/as por sus principales preocupaciones y desafíos en torno al 2022. En este sentido, la salud mental y el bienestar emocional de los estudiantes y docentes y el rezago en los aprendizajes siguen siendo los más relevantes, aunque con diferencias entre dependencia de establecimientos. Mientras los directores/as de EE particulares subvencionados señalan en mayor medida la violencia y convivencia entre estudiantes como uno de los dos principales desafíos durante el mes de septiembre (37% lo identifica como tal), los directores/as de EE municipales destacan proporcionalmente más el rezago en el aprendizaje de los estudiantes y la ausencia de docentes (34%). Este último aspecto también representa a un porcentaje mayoritario de EE de SLEP (38%). Por último, la motivación y bienestar emocional de los estudiantes aparece como el desafío más significativo en los EE particulares pagados (42%).

“Las escuelas pueden incidir en la asistencia y desarrollo de sus estudiantes pero no podemos dejarlas solas. Este es un desafío que va más allá de las escuelas. Sería ideal tener a varios ministerios sentados juntos en una misma mesa trabajando por esto como prioridad nacional”, Susana Claro, Escuela de Gobierno de la UC.

“Aunque ha pasado casi todo el año escolar, el rezago en los aprendizajes y en el bienestar socioemocional siguen siendo críticos en todo el sistema escolar, pero aún más entre las escuelas y liceos públicos. Es urgente reconocer esta realidad, pues necesitamos mejorar las estrategias y recursos para responder a los desafíos, de lo contrario los efectos de la pandemia tendrán un efecto a lo largo de toda la vida de muchos niños, niñas y jóvenes, como también para el país”, dice Juan Pablo Valenzuela, director del CIAE de la U. de Chile.

En cuanto al deterioro en el bienestar emocional, éste permanece con mayor intensidad en la educación media, donde aún cerca del 70% de los directores/as percibe un peor bienestar emocional de los estudiantes en comparación al 2019, manteniendo una situación crítica en este nivel educacional.

“A pesar que este mes en todos los niveles educativos se aprecia una reducción en el porcentaje de directoras que dan cuenta que el bienestar socioemocional es más crítico en la actualidad que antes de la pandemia en comparación con marzo, en educación media dicha reducción es muy escasa. Necesitamos aumentar los esfuerzos de apoyo a los establecimientos de enseñanza media: aumentar tanto la cobertura de los programas existentes, los recursos presupuestarios comprometidos para el 2023, como identificar buenas experiencias para compartirlas y adecuarlas a otros establecimientos. También necesitamos potenciar el trabajo en red, de tal forma que podamos aprender en tiempo real de las experiencias de establecimientos nacionales parecidos”, aseguran Juan Pablo Valenzuela y Susana Claro.