El estudio, en el que participa el académico de la Escuela de Gobierno UC, Rodrigo Valdés, prevé que la propuesta constitucional tendría un costo fiscal de entre 8,9 y 14,2 puntos del PIB.

El análisis fue desarrollado durante varios meses por un grupo transversal de economistas y busca ser un aporte para una decisión informada de la ciudadanía de cara al plebiscito del próximo 4 de septiembre.

En su columna en El Mercurio, el académico de la Escuela de Gobierno UC, Rodrigo Valdés, trata el tema del aumento del dólar desde inicios del mes de junio en nuestro país.

“El aumento de casi $250 en el dólar entre comienzos de junio y mediados de julio nos invita a reflexionar sobre el manejo macroeconómico actual -que, en todo caso, es destacado en comparación internacional-. ¿Qué produjo tamaña caída en nuestra moneda? ¿Podíamos evitarla? Más en general, ¿qué se puede mejorar?”, se pregunta el académico.

La académica de la Escuela de Gobierno UC, Loreto Cox, habla, en una columna de El Mercurio, sobre la lectura de la nueva Constitución, la que se espera que se haga sin mediación, de forma de decidir el voto como un acto de introspección.

“… Es un error creer que entre la ciudadanía y el borrador constitucional no se necesitan intermediarios. La primera razón es obvia: leer la Constitución es difícil”, asegura la profesora.

“El impuesto al patrimonio genera tensiones más grandes que las que quizás vale la pena pagar”, asegura el profesor de la Escuela de Gobierno UC, Rodrigo Valdés, en una entrevista publicada por El Mercurio.

Según señala el diario, el economista, quien cree que la reforma va a recaudar menos que lo previsto por el gobierno, enfatiza que los recursos se deben gastar bien y no es políticas que, a su juicio, serían muy caras o no implementables, como la condonación universal del CAE. Además, agrega el medio, cree necesario que el país avance hacia un mayor gasto en transferencias directas a las personas, más que en bienes y servicios.

“Si lo que el Frente Amplio quería era transformar, deberá hacerse cargo de sus evidentes limitaciones”, asegura el académico de la Escuela de Gobierno UC, Juan Pablo Luna, en una entrevista publicada por el diario La Tercera.

Según señala el medio, el cientista político piensa que el quiebre en la sociedad chilena -más allá de las diferencias izquierda/derecha- hizo que la Convención se farreara la legitimidad que tuvo en su origen y que “perdió a los sectores populares que al inicio del proceso estaban muy ilusionados”. Con todo, el académico sostiene que el camino de reparación es largo, mucho más que una nueva Constitución.

En una columna publicada en El Mercurio, la académica de la Escuela de Gobierno UC, Loreto Cox, habla sobre los resultados de las encuestas recientes que coinciden en que los niveles socioeconómicos más altos tienen mayor intención de votar Apruebo que los niveles más bajos. Y lo mismo ocurre con la aprobación del Presidente Boric, que es mucho más popular en la parte alta de la escala social.

“Pese al tinte generacional que tienen tanto la Convención Constitucional como el gobierno, las diferencias por, llamémosle, clase social, en el Apruebo y en la evaluación de Boric son más grandes que las que se observan por edad”, asegura la profesora.