Seminario abordó desafíos para avanzar hacia un financiamiento más equitativo de la educación parvularia en Chile
La Escuela de Gobierno UC, junto al Banco Mundial y UNICEF, realizó un seminario para presentar nueva evidencia sobre la fragmentación del sistema de financiamiento de la educación inicial y discutir alternativas para fortalecer la equidad y la calidad en la atención de niños y niñas
Un niño o niña que asiste a un jardín Integra o Junji puede recibir un 60% o 70% más de aporte estatal respectivamente que quienes asisten a jardines infantiles vía Transferencia de Fondos, Por ello la pregunta ¿Cómo asegurar que todos los niños y niñas accedan a una educación parvularia de calidad, independientemente del establecimiento al que asistan? orientó el seminario organizado por la Escuela de Gobierno UC, el Banco Mundial y UNICEF, instancia en la que se presentaron dos estudios que analizan la fragmentación del sistema de financiamiento de la educación inicial en Chile y revisan experiencias internacionales para avanzar hacia modelos más equitativos.
La cifra fue revelada a través de un policy brief realizado por el Banco Mundial Fragmentación en la Educación Parvularia e Inequidad de Financiamiento: Lecciones a Partir del Caso de Chile, presentado por Alejandra Cortázar, investigadora del organismo. “La inequidad de financiamiento por fragmentación no es un problema nuevo”, sostuvo Cortázar . Según explicó, un niño o niña dependiendo del jardín al que va, en su barrio atiende a uno de estos de jardines que son financiados por el Estado, y cada uno funciona de manera muy distinta, con diferentes montos y mecanismos de financiamiento: Jardines JUNJI, Integra, VTF Público, VTF Privado. “Las familias que llevan a sus hijos a estos jardines no cuentan con esta información.. Se fueron acumulando decisiones en los últimos 15 años. Y, al no ser reconocida la educación de este nivel, respondía a necesidad de cuidado, laborales, dependiendo de diversos ministerios”, agregó la investigadora.
Estas inequidades se traducen también en que los jardines VTF tiene menos materiales para uso didáctico, rotación sistemáticas de educadoras que impiden generar vínculos en el aula, poco tiempo para capacitación del equipo pedagógico dado que no tienen reemplazos posibles, y, en definitiva, menor poder de organización del aula.
Entre las recomendaciones se sugiere pasar desde subsidiar la asistencia a financiar capacidades, asumiendo un costo basal por capacidad y reconociendo los costos reales. Por ello sugieren anteponer los siguientes punto: 1. igualdad de condiciones de financiamiento con mismas reglas para programas similares, como Junji, Integra y VTF; 2. que el financiamiento considere al jardín como una unidad, y que incluya ajustes reales al establecimiento terminando con subvenciones a la asistencia; 3. considerar las diferencias de la población; 4. y coordinación territorial planificada, VTF no solo necesitan más recursos.
En el seminario también se presentó otro policy brief Estrategias para Reducir la Fragmentación y Promover la Equidad: Estudio Comparado de Financiamiento de la Educación Inicial presentado por Felipe Godoy, también consultor del Banco Mundial. Ambos documentos evidencian que, pese a los avances institucionales y al significativo esfuerzo de inversión realizado por el país en las últimas décadas, persisten importantes diferencias en la asignación de recursos entre distintos programas y proveedores de educación parvularia. Estas brechas pueden traducirse en oportunidades desiguales para niños y niñas con necesidades similares. Uno de los principales hallazgos expuestos fue que el financiamiento que recibe cada niño no siempre responde a sus necesidades educativas o sociales, sino que depende del tipo de establecimiento al que asiste.
Panel destacó necesidad de poner a la niñez en el centro del debate
Tras las presentaciones, se desarrolló un panel de conversación moderado por la periodista de Diario Financiero, Carolina León, que reunió al profesor de la Escuela de Gobierno UC Andrés Hojman; Pablo Alfaro, oficial de Educación de UNICEF Chile; Pamela Osorio, gerente de Educación Inicial de Fundación Protectora de la Infancia; y Ernesto Treviño, profesor titular de la Facultad de Educación UC y director del Centro de Liderazgo para la Transformación de los Territorios Educativos, CELITED.
Durante la conversación, los participantes coincidieron en que el sistema actual presenta importantes diferencias entre proveedores y mecanismos de financiamiento, lo que dificulta garantizar condiciones equivalentes para todos los niños y niñas.
Desde la experiencia de los jardines infantiles vía Transferencia de Fondos, VTF, Pamela Solís, señaló que las dificultades observadas no responden únicamente a problemas de gestión, sino a las características del modelo de financiamiento vigente, tal como sugiere el informe. “Hoy podemos ver que efectivamente no se trata de un problema de eficacia, sino del modelo. Un modelo por asistencia es muy volátil y no permite cubrir lo que es necesario para la operación”, afirmó, destacando que muchos proyectos educativos logran sostener altos estándares de calidad gracias al compromiso de equipos educativos, familias, fundaciones y redes de colaboración.
Desde UNICEF, Pablo Alfaro enfatizó que el financiamiento de la educación inicial no debe entenderse únicamente como un ejercicio presupuestario. “El financiamiento de la educación permite resguardar el ejercicio de un derecho”, sostuvo, subrayando la importancia de que las decisiones públicas consideren criterios de suficiencia, calidad, eficiencia, equidad y transparencia.
Por su parte, Ernesto Treviño valoró la trayectoria histórica de Chile en educación parvularia, pero advirtió sobre los riesgos de seguir aumentando la fragmentación del sistema y de no aumentar la cobertura a “precio barato”. “Cuando se terminó este estudio, ya tenemos siete sistemas de financiamiento”. y agregó que, “en el momento que estamos ahora, parece que la prioridad nunca son los niños. Hablamos de cualquier cosa menos de los niños”. Además, el académico recordó que sistema de protección de garantías de las niñez y adolescencia probado a principio de año, que obliga a los ministerios a trabajar intersectorialmente para los niños, pero, “estamos viendo una Salan Cuna del ministerio del Trabajo”.
A su vez, Andrés Hojman destacó el valor de contar con evidencia robusta para avanzar en acuerdos y sostuvo que las políticas de financiamiento deben basarse en reglas comunes que reconozcan las distintas necesidades de los establecimientos. Asimismo, planteó la necesidad de fortalecer la información disponible sobre la calidad de la educación inicial para apoyar una toma de decisiones más efectiva.
Sala Cuna Universal: una oportunidad para corregir o profundizar la fragmentación
Dada la reciente discusión por el proyecto de Ley de Salan Cuna Universal en nuestro país, el tema fue abordado por el panel, quienes coincidieron en que la iniciativa representa una oportunidad para ampliar el acceso a la educación inicial dada la relevancia de esta etapa en el desarrollo de niños y niñas, pero advirtieron que su diseño debe estar alineado con los desafíos que enfrenta el sistema en materia de financiamiento, calidad y gobernanza.
El profesor de la Facultad de Educación UC, Ernesto Treviño, sostuvo que el país enfrenta el riesgo de seguir aumentando la complejidad institucional del sector. Según explicó, mientras los estudios identifican actualmente múltiples mecanismos de financiamiento para la educación inicial, la creación de nuevos esquemas asociados a Sala Cuna Universal podría profundizar la fragmentación existente si no se integra adecuadamente con la institucionalidad educacional.
En la misma línea, el profesor de la Escuela de Gobierno UC, Andrés Hojman, planteó que el proyecto constituye “el elefante en la habitación” dentro de la discusión sobre financiamiento. A su juicio, cualquier reforma debiera procurar que los criterios de financiamiento, regulación y aseguramiento de la calidad mantengan coherencia con el resto del sistema de educación parvularia, evitando crear reglas diferenciadas para establecimientos que atienden a niños y niñas de edades similares.
Durante la conversación también surgió la necesidad de equilibrar los objetivos laborales y educativos de la iniciativa. Los participantes destacaron que la expansión de la cobertura debe ir acompañada de estándares de calidad equivalentes para todos los prestadores y de mecanismos que resguarden el derecho de los niños y niñas a acceder a experiencias educativas oportunas y de calidad desde los primeros años de vida.
Por su parte, Pablo Alfaro, oficial de Educación de UNICEF Chile, señaló que la discusión sobre financiamiento debe entenderse desde una perspectiva de derechos y destacó la importancia de que las políticas públicas incorporen criterios de suficiencia, equidad y sostenibilidad para garantizar oportunidades de desarrollo para todos los niños y niñas.
Puedes revisar el seminario completo aquí: