Investigación muestra que efectividad de “cuarentenas dinámicas” depende de la interdependencia entre comunas

11 de Noviembre 2020

La investigación que fue elaborada por el profesor de la Escuela de Gobierno UC, Eduardo Undurraga, junto a otros dos investigadores de la Universidad de Harvard, muestran que una comuna vecina puede afectar la eficacia de una cuarentena dinámica (localizada) para controlar la transmisión del COVID-19.

Europa atraviesa nuevamente por un rebrote por Covid-19 y la cuarentena de ciudades pareciese ser el método más usado para controlar su propagación, pese a que generan costos sociales y económicos. Mientras no exista una vacuna que permita frenar el virus, las cuarentenas seguirán siendo parte de la estrategia. Es por ello que parte de la comunidad científica se encuentra hoy evaluando estas restricciones y su efectividad, pues quienes toman estas decisiones en política pública necesitan evidencia para decidir cuándo y cómo aliviar o fortalecer las restricciones de movilidad en casos de rebrote.

Las cuarentenas localizadas (llamadas “dinámicas” en Chile) han sido una opción política, porque imponen menos costos en comparación con otras intervenciones a mayor escala. Sin embargo, hasta ahora no había evidencia empírica sobre sus efectos causales en la transmisión viral.

Combinando datos epidemiológicos -de hogares, y censales- una investigación realizada por el profesor Eduardo Undurraga, junto a Yige Li, y José R. Zubizarreta, de la Escuela de Salud Pública de Harvard, aprovecharon la estrategia chilena para estimar empíricamente estos efectos en el país. Los resultados muestran que la duración de la cuarentena y los efectos indirectos (los que ellos llaman “spillovers” o “chorreo”) de las comunas vecinas afectan fuertemente su efectividad. Esto sugiere que el desafío es suprimir la transmisión del virus usando estrategias focalizadas en áreas geográficas que consideren las interdependencias existentes, como por ejemplo en el Gran Santiago.

Las cuarentenas localizadas fueron denominadas en Chile como “dinámicas”, pues suponía el abrir comunas o zonas mientras otras permanecían cerradas, o viceversa, incluso cuando estos eran territorios aledaños dentro de una conurbación. Las cuarentenas localizadas imponen teóricamente menos costos sociales y económicos en comparación con estrategias a mayor escala y, por lo tanto, serían más sostenibles en el tiempo. Además, ofrecen una salida gradual a cuarentenas nacionales o regionales. “En otros países como China, por ejemplo, se impuso un bloqueo localizado, y otras intervenciones estrictas en la ciudad de Wuhan, suprimiendo el crecimiento de la epidemia. Posteriormente, los gobiernos han implementado cierres específicos en vecindarios (por ejemplo, Beijing, China), suburbios (por ejemplo, Melbourne, Australia), ciudades (por ejemplo, Vo, Italia), distritos (por ejemplo, Renania del Norte-Westfalia, Alemania) y en el nivel de ciudad en Leicester, Inglaterra”, explica el profesor Eduardo Undurraga.

En este estudio, se caracterizó la transmisión viral usando el número de reproducción instantánea (Rt); es decir, el número promedio de casos secundarios por cada caso primario infectado.

Si bien extender las cuarentenas localizadas a nivel de comuna ralentizará el crecimiento de la epidemia, por sí mismas son insuficientes para controlar el crecimiento epidémico debido a los efectos de contagio de las áreas vecinas, a menos que esas áreas contiguas también implementen restricciones de movimiento. “En el estudio mostramos ejemplos donde el control es deficiente, como Lo Barnechea, Providencia y Santiago, por la existencia de importantes redes de contagio activas dentro del Gran Santiago. En contraste, las cuarentenas localizadas funcionan bien en comunas aisladas, como Punta Arenas u Osorno, donde existen pocas interdependencias con otras municipalidades y, por lo tanto, las redes de transmisión activas son menos relevantes”, dice el profesor Eduardo Undurraga.

Gráficos

La Figura ilustra estos resultados, mostrando el impacto de las cuarentenas en áreas geográficas de tamaño creciente. Se consideró tres áreas objetivo de cuarentena: el municipio de Ñuñoa (rojo), un grupo de seis municipios adyacentes (naranja) y el Gran Santiago (verde). El período de estudio incluye la cuarentena para el Gran Santiago que comenzó el 15 de mayo. Se varió la población en cuarentena en el área objetivo y la proporción de la población en cuarentena en los municipios vecinos. En general, una epidemia continuará creciendo mientras Rt sea mayor que uno (ver también www.icovidchile.cl). La Figura muestra que la epidemia siguió expandiéndose en las tres áreas objetivo hasta que se implementó cuarentena en toda la ciudad de Santiago el 15 de mayo. Estos resultados destacan los desafíos de suprimir la transmisión del virus en áreas con un alto grado de interdependencia económica y social, como comunas dentro de una conurbación, cuando hay una proporción significativa de vecinos sin restricción de movimiento.

Gráficos: elaboración propia. Apoyo gráfico de Felipe Toledo