Seminario reflexiona sobre la necesidad de avanzar hacia un sistema de empleo público más moderno, profesional y basado en el mérito
Académicos, autoridades y expertos coincidieron en el seminario “Talento público para un Estado que funciona: lecciones globales y prioridades para Chile”. Se habló del mérito, evaluación de desempeño en el sector público, las competencias de la Alta Dirección Pública, y la importancia de la vocación pública para asumir desafíos en el sector.
El pasado viernes 13 de marzo, en el Centro de Extensión UC, se realizó el seminario “Talento público para un Estado que funciona: lecciones globales y prioridades para Chile”, organizado por la Escuela de Gobierno UC y el Centro de Políticas Públicas UC. La instancia reunió a expertos nacionales e internacionales para reflexionar sobre los desafíos del empleo público y las oportunidades de modernización del Estado.
El encuentro contó con la participación del académico de la Universidad de Georgia, Gene A. Brewer, reconocido especialista en gestión pública y desempeño estatal, junto a un panel integrado por Bettina Horst, consejera del Consejo de Alta Dirección Pública, Trinidad Inostroza, presidenta del Consejo Asesor Presidencial en Modernización del Estado y Jorge Rodríguez, investigador del Centro de Estudios Públicos (CEP). La conversación fue moderada por Cristian Pliscoff, director de la carrera de Administración Pública UC.
Diagnóstico: complejidad normativa y necesidad de modernización
Uno de los principales diagnósticos del seminario apuntó a la alta complejidad del sistema de empleo público en Chile. Alejandro Riquelme, jefe de división de la Función Pública de la Contraloría General de la República, advirtió que el país enfrenta una importante fragmentación normativa. “Hoy por hoy tenemos una dispersión normativa extensa en materia de empleo público, donde la uniformidad no existe”, señaló.
El expositor explicó que esta realidad dificulta la gestión del Estado y genera diferencias significativas en condiciones laborales y remuneraciones entre funcionarios. Sin embargo, destacó que, pese a estos desafíos, existe un elemento clave en el funcionamiento del sector público: “Todavía a la gran mayoría de los funcionarios públicos los mueve un genuino espíritu de servicio”.
Mirada comparada: Chile como base sólida para avanzar
Desde una perspectiva internacional, Gene A. Brewer destacó que Chile cuenta con un sistema de servicio civil relativamente avanzado en comparación con otros países, aunque con amplios espacios de mejora. “En mi opinión y basado en toda la evidencia que tenemos, diría yo que Chile tiene uno de los sistemas más modernos, uno de los servicios públicos más modernos en Latinoamérica (…) no hablamos aquí de fracaso, sabemos que es posible mejorar claramente”, afirmó.
El académico subrayó la importancia de abordar las reformas con gradualidad y equilibrio, evitando soluciones extremas. En particular, planteó la necesidad de encontrar un balance entre flexibilidad, rendición de cuentas y legitimidad institucional, así como fortalecer la profesionalización del servicio civil. También advirtió sobre los riesgos de una excesiva dependencia en sistemas de evaluación de desempeño: si bien pueden ser herramientas útiles, su sobrecarga puede generar efectos negativos y distraer a los funcionarios de su labor principal.
El desafío político de las reformas
Uno de los consensos más relevantes del panel fue que los principales obstáculos para avanzar en la modernización del empleo público no son técnicos, sino políticos. “Hay bastante claridad técnica de qué es lo que debemos avanzar (…) el gran desafío es la economía política”, señaló Jorge Rodríguez, investigador del Centro de Estudios Públicos (CEP), destacando la dificultad de implementar cambios sin generar conflictos con los propios funcionarios públicos.
En la misma línea, los panelistas coincidieron en que cualquier reforma debe considerar a los gremios y actores involucrados, dado su peso en el sistema. La ausencia de acuerdos amplios podría frenar o revertir los cambios impulsados.
Consensos: gradualidad, mérito y fortalecimiento institucional
Durante el panel se identificaron algunos ejes prioritarios para avanzar en la modernización del Estado. Entre ellos, se destacó la necesidad de fortalecer el mérito en el ingreso y desarrollo de los funcionarios, mejorar los sistemas de evaluación de desempeño y avanzar hacia mayor coherencia en los regímenes laborales.
Bettina Horst, consejera del Consejo de Alta Dirección Pública, planteó que uno de los desafíos clave es transformar al Estado en un empleador más competitivo. “Hoy día el Estado ha dejado de ser un empleador tan competitivo como en el pasado”, señaló. Por su parte, Trinidad Inostroza, presidenta del Consejo Asesor Presidencial en Modernización del Estado, enfatizó la importancia de avanzar con pragmatismo y aprovechar las capacidades existentes: “Tenemos las condiciones para avanzar (…) se requiere audacia”.
El seminario permitió relevar que, si bien existe consenso sobre la necesidad de modernizar el empleo público, el desafío está en cómo implementar las reformas de manera efectiva, gradual y políticamente viable. En este contexto, fortalecer la gestión del talento público aparece como un elemento central para avanzar hacia un Estado más eficiente, profesional y orientado al servicio de las personas.






